La Brecha, un pequeño y humilde pueblo de México, que el 29 de noviembre de 1987 fue participe de la llegada al mundo de María Espinoza, una campeona olímpica y medallista mundial que ha dejado a su país en alto y dignamente sacó adelante a su familia.

María Espinoza cuando niña luchaba por sobrevivir en un mundo que le mostraba pocas maneras de surgir, sin embargo, heredó de su padre el deseo por los deportes de combate. A la edad de cinco años se inició en el taekwondo ese que le ha hecho escribir una de las mejores historias del mundo.



Su padre Marcelino Espinoza se dedicaba a la pesca, mientras que su madre se fajó a obtener dinero mediante actividades que hacía desde su hogar. A pesar de que ellos no tenían los recursos para costear por completo sus gastos deportivos, ella los ayudaba desde vender dulces en sus momentos libres hasta ahorrar pasaje en el bus quedándose dormida para no pagar.

Comenzó a formar su carrera en el Gimnasio Deportivo Peimbert que se encontraba en Guasabe un poco lejos de su casa, bajo la tutela de su entrenador Rolando García. A sus 15 primaveras tuvo que mudarse para profundizar sus conocimientos, a lo que ha contado, “No sabía a donde iba a llegar con el taekwondo pero seguía adelante”.

Maria ESPINOZA - Mexico

En 2003 participó en su primera competencia internacional obteniendo medalla dorada en el Campeonato Panamericano Junior que se realizó en Río de Janeiro, volvió a repetir la hazaña en 2007 cuando se impuso en la competición de mayores ante la brasilera Natália Falvigna. Más tarde se convertiría en la número uno del mundo categoría -72 kg por el Mundial de Pekín.

Eran los primeros aires del éxitos que acariciaban el rosto de “Chayito”, porque en 2008 se le cumpliría el sueño de todo atleta, en su pasaje por las Olimpiadas de Beijing se proclamó campeona tras ganarle la batalla final en la división -67 kg a la noruega Nina Solheim.

Los fuegos artificiales para ella en México volvieron a estallar por el certamen Londres 2012, cuando escaló al tercer puesto de los Juegos Olímpicos luego de triunfar en una dura pelea con la cubana Glenhis Hernández, convirtiéndose en la primera mujer azteca en lograr dos medallas olímpicas en ediciones diferentes de manera individual.

La taekwondista también sumó preseas en los Panamericanos de Monterrey y Centroamericanos de Puerto Rico en 2010 donde consiguió el primer lugar del podio, mientras que en Aguascalientes 2014 se colgó medalla de plata.

La mexicana mediante sus títulos ha llenado de orgullo a su generosa familia, y les ha regalado una mejor manera de vivir.

 

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